Todos conocemos a una persona así, (si no es que tú lo has sido) Primero que nada comenzaremos explicando que es un “mala copa”. Mala copa viene del latín…. mala cupus. No en serio, una persona mala copa es aquella que después de haber tomado alcohol ya sean una o 10 cervezas, 1 o 2 botellas de tequila, cambia su comportamiento en un 100%, se vuelve agresivo/a al grado de insultar o pelearse con las personas, puede volverse terco/a, puede convertirse en precious y llorar por horas, volverse muy intenso/a y querer ligar y pasarse de mano larga con todos, o incluso volverse imprudente y hacer cosas que pongan en peligro hasta su vida.

Todos alguna vez se han reído a carcajadas de sus ocurrencias pero nunca se han preguntado: ¿Por qué cambian su comportamiento?

Según los doctores el comportamiento de las personas cambia después de consumir altas cantidades de alcohol porque este tiene un  gran impacto en la química cerebral y es por eso que sus efectos debilitan los mecanismos de  represión.

Tomas una copa y te relajas, tomas dos y te sientes alegre y después de la tercera copa los mecanismos de defensa “descansan por un rato” lo que hace que tu “otro yo” salga y comience a hacer toda clase de acciones que probablemente no harías.

Como resumen, podría decirse que el alcohol “duerme” a tu conciencia, esa que te dice que hacer y que no debes de hacer, tus voces internas quieren salir y el alcohol es quien se los permite.

¿Sabes identificar a un mala copa?

Es súper fácil, un mala copa por lo general siempre está en medio de todos y tiene una postura como la de una maceta, al principio no habla con nadie y casi casi se está durmiendo, cuando encuentres a una persona así, lo mejor que puedes hacer es mandarlo a dormir, probablemente se enoje pero es mejor que se duerma a que ocasione problemas que afecten a terceros.

Tiene varias frases que lo identifican, pero las más comunes son: “No me toques wey” o “No sabes con quien te estas metiendo”. Cuando dice la segunda es porque los golpes ya se acercan.

Generalmente van solos y es por eso que siempre están a las vivas, al menor descuido le bajan su acompañante a quien se deje. Comienzan con una mirada retadora, se muerden el labio, hacen poses que para ellos son sexys y cuando menos te lo esperas ya están platicando con la víctima.

Como ya están pedos, la lengua los desobedece y comienzan a decir comentarios poco agradables para las personas, pueden llegarse a burlar de los defectos de las personas, sembrar cizaña en las parejitas y hacer bromas de muy mal gusto.

Como recomendación te podemos decir que les des por su lado, si algo les duele es que nadie los pele, si te dicen algo no te lo tomes personal, después solo será una anécdota para reír. Recuerda que a cualquiera le puede pasar.

Por último, citaremos a Mignon McLaughlin que dice:

“La principal razón para emborracharse es el deseo de comportarse de cierta manera, y poder culpar al alcohol de ello”.

Si crees que estás a punto de volverte el malacopa de la fiesta, aquí te dejamos una recomendación para bajarte la peda un poquito y poder seguir disfrutando como gente decente.

Formas de bajarte la borrachera

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